Llevaba tiempo corriéndose bajo mi piel
el agrio sabor del azufre empobrecido
cuando antes las nubes eran de miel
y el cielo el milagro del nuevo solsticio
Cuando antes el aire, el aliento y el anima...
Cuando la fuerza y el corazón enardecido...
¿Cuándo fue el caer de la noche en vida
que hizo que todo cambiara de sino?
Hoy quisiera no existir, no expirar,
no saber mas de mi ansia en vilo.
Hoy no quisiera elucubrar, ni creer,
ni sentir, ni implorarle al destino.
Cuando caiga abatida, no quisiera
ser pasto de llanto y grillos.
Cuando caiga totalmente el vigor..
no quisiese estar en mi sitio...
No hay comentarios:
Publicar un comentario